Ruta_urbana-_Roma_Ciudad_Eterna Randonnée de Afrish a Ponte Regina Margherita (Roma)

19.21 Km 324 m
51

Altitude

Ruta realizada el 29 de noviembre de 2025, que hemos preferido crearla manualmente antes de subir a Wikiloc y, así, eliminar el embrollo de líneas generado en el track a consecuencia de nuestro paso por el Metro de Roma y de la visita a los Museos Vaticanos.

Roma es el municipio más poblado de Italia y la tercera ciudad más poblada de la Unión Europea. Por antonomasia, se le conoce desde la Antigüedad como la Urbe (Urbs) y también como «La Ciudad Eterna».

Es la ciudad con la más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo; su centro histórico delimitado por el perímetro que marcan las murallas aurelianas, superposición de huellas de tres milenios, es la máxima expresión del patrimonio histórico, artístico y cultural del mundo occidental. En 1980, junto a las propiedades extraterritoriales de la Santa Sede que se encuentran en la ciudad y la basílica de San Pablo Extramuros, fue incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Roma es el corazón geográfico de la religión católica, ciudad santa del catolicismo y destino de peregrinación, y también la única ciudad del mundo que tiene en su interior una entidad estatal autónoma: el enclave de la Ciudad del Vaticano. Por tal motivo se le ha conocido también como la capital de dos Estados.

Iniciamos la ruta en la Vía Cavour, a la altura del Gran Hotel Palatino. Cruzamos la calle y subimos unas escalinatas que nos condujeron hasta la plaza de San Pietro in Vincoli, lugar donde se encuentra la Basílica del mismo nombre, que fue construida en la mitad del siglo V para albergar la reliquia de las cadenas con las que ataron a San Pedro durante su encarcelamiento en Jerusalén.

Una vez en el interior de la Basílica de San Pietro in Vincoli (San Pedro Encadenado), nos detuvimos a contemplar su nave central que cuenta con un techo panelado, del siglo XVIII, con frescos de Giovanni Battista Parodi mostrando el Milagro de las cadenas y, por supuesto, visitamos la famosa escultura del Moisés de Miguel Ángel, en el mausoleo del papa Julio II. También, bajamos a una cripta situada bajo el altar principal donde se guardan en un relicario las cadenas de San Pedro.

Regresamos a la Vía Cavour y, caminando por ella, llegamos a la Plaza del Esquilino, donde además de su gran obelisco, se encuentra la enorme Basílica de Santa María Maggiore.

La Basílica de Santa María Maggiore, también conocida como basílica de Santa María de las Nieves, Basílica Liberiana y Santa María del Pesebre, fue construida a mediados del siglo IV bajo las órdenes del Papa Liberio y es la mayor de las 26 iglesias de Roma dedicadas a la Virgen María. La basílica muestra estilos arquitectónicos muy variados, desde el paleocristiano hasta el barroco que se contemplan recorriendo sus dos enormes naves, el Bautisterio, la Capilla Paulina y la Capilla Cesiy. En ella están sepultados ocho papas, entre ellos Clemente VIII, Paulo V, Sixto V, San Pío V y Francisco, siendo la sepultura de este último la más simple y humilde de todas.

Una vez visitada esta impresionante basílica, nos dirigimos por la Vía Cavour hacia la estación de metro del mismo nombre, pues teníamos hora reservada para los Museos Vaticanos y se nos echaba el tiempo encima.

Desde la estación de metro de Cavour nos dirigimos hacia la estación de Termini y aquí hicimos transbordo a la Línea A (de color naranja es la más usada para llegar a los sitios clave de Roma) que nos transportó hasta la estación de Ottavino San Pietro-Museos Vaticanos, lugar desde donde nos dirigimos a los Museos Vaticanos.

Los Museos Vaticanos muestran obras de una extensa colección de la Iglesia católica y el papado a lo largo de los siglos, incluidas varias de las esculturas romanas más conocidas y las obras maestras del arte renacentista más importantes del mundo. Su base fundacional fue la colección privada de Julio II, que fue elegido papa en el año 1503; más tarde otros papas han ido aumentando las extensas colecciones de que constan estos museos. Este conjunto museístico se compone de diferentes edificios de museos temáticos, edificios pontificios, galerías, monumentos y jardines. A este conjunto de edificios también pertenece la Biblioteca Vaticana, una de las mejores bibliotecas del mundo, y la impresionante Capilla Sixtina.

La Capilla Sixtina fue construida entre 1471 y 1484, en la época del papa Sixto IV, del cual procede el nombre por el que es conocida. En su interior tienen lugar los cónclaves y otras ceremonias oficiales, como los nombramientos papales. Es célebre por su decoración pictórica, obra de Miguel Ángel. En el centro de la bóveda se representan nueve escenas rectangulares sobre la creación y la caída del hombre, rodeadas por profetas y sibilas, los antepasados de Jesús y arquitecturas y esculturas fingidas. El muro sobre el altar mayor, con una superficie de 13,7 × 12,2 m, está ocupado por el Juicio Final, encargado por el papa Pablo III en 1535. La composición se centra en torno a la figura de Cristo Juez, el cual se muestra despojado de los atributos de la iconografía tradicional, desnudo, con una anatomía atlética y un gesto de poderosa autoridad. ¡¡Una auténtica maravilla!!

Abandonamos los Museos y la Capilla Sixtina; dejamos atrás la Plaza y Basílica de San Pedro, que visitaríamos al día siguiente, y continuamos por la Vía de la Conciliazione, en la que hicimos una parada para visitar la Iglesia de Santa María in Traspontina. Esta iglesia de gran belleza, cuenta en su interior con una sola nave, cinco capillas a cada lado y una magnífica cúpula. Entre sus obras de arte destaca el magnífico altar barroco de Carlo Fontana de 1674, que alberga un icono con la imagen de la Virgen bizantina.

Continuamos por la Vía de la Conciliazione y tras desviarnos, ligeramente, a la izquierda llegamos al Castillo de San Angelo.

El Castillo de Sant'Angelo o Mausoleo de Adriano es un monumento situado a poca distancia de la Ciudad del Vaticano al que está unido a través del pasillo fortificado denominado Passetto di Borgo. Construido entre los años 123 y 135 d.C., ha sido modificado radicalmente varias veces en las épocas medieval y renacentista. Muchos Papas vivieron y se refugiaron en el Castillo de Sant'Angelo pues lo transformaron de un mausoleo imperial a una residencia fortificada y refugio seguro contra ataques y luchas políticas en Roma. Actualmente es propiedad del Estado italiano y está gestionado por los Museos Estatales de Roma.

Bordeando el castillo por la izquierda, llegamos a la Plaza Cavour, donde se encuentra el fabuloso edificio de la Corte Suprema de Cassazione (Palacio de Justicia). Se trata de una obra grandiosa, de finales del siglo XIX, diseñada por Guglielmo Calderini, con una fachada que culmina en la figura de la Justicia y otros símbolos legales.

Continuamos por la Vía Federico Cesi y llegamos a la Plaza de La Libertad donde cruzamos el río Tíber a través del Puente de la Reina Margarita. Este elegante puente de tres arcos de piedra, que conecta la Plaza de la Libertad con el barrio de Prati, fue diseñado por Angelo Vescovali y construido entre 1886 y 1891, dedicado a la primera reina de Italia, Margherita di Savoia.

Seguimos por la Vía Fernando di Savoia y alcanzamos la Plaza del Pueblo en la que pudimos contemplar algunas obras monumentales: en el centro de la plaza se sitúa un obelisco egipcio de 24 metros dedicado a Ramsés II, conocido como Obelisco Flaminio.

También en la plaza, durante el siglo XVII, se construyeron las dos iglesias gemelas, Santa María in Montesanto, conocida como “Iglesia de los Artistas”, y Santa María dei Miracoli. Las iglesias fueron diseñadas como dos construcciones simétricas, pero, a causa de problemas de espacio, muestran planos distintos y cúpulas diferentes, octagonal para la de Santa María dei Miracoli y dodecagonal para la de Santa María in Montesanto. A pesar de ello, vistas desde la plaza, y por un efecto óptico puro, las dos iglesias parecen idénticas. En el lado opuesto de la plaza, se levanta la espléndida Basílica di Santa María del Popolo, que se remonta al siglo XV.

En el centro del hemiciclo oriental se encuentra la Fuente de la Diosa Roma adornada por un imponente grupo escultórico constituido por una estatua de la diosa armada, flanqueada por dos estatuas que simbolizan el Tíber y el Aniene (los dos ríos de Roma) y a cuyos pies yace la loba amamantando a los gemelos. Detrás, se sitúa el parque del Pincio, con sus dos espectaculares terrazas que sirven de miradores excepcionales.

Exactamente en el centro del hemiciclo opuesto, se encuentra el extraordinario grupo escultórico que adorna la Fuente de Neptuno: una estatua de Neptuno con el tridente en la mano derecha, a cuyos pies se colocan dos tritones con delfines, domina una enorme bañera de travertino de forma semicircular, sobre la cual se apoya una concha grande que recoge el agua vertida de un pequeño cuenco en la parte superior.

Mirando en dirección sur, desde la plaza nacen tres importantes calles; a la izquierda la Vía del Babuino, a la derecha la Vía di Ripetta y en el centro la Vía del Corso, una de las principales arterias comerciales de la ciudad. Nosotros nos dirigimos por esta última y en la Vía Vittoria giramos a la izquierda para llegar a la Plaza de España.

La plaza de España es una de las plazas más famosas de Roma. En ella destacan la conocida escalinata que sube hasta la iglesia de Trinitá dei Monti y la barroca fuente de la Barcaza (obra de Pietro Bernini). La plaza, toma su nombre del Palacio de España, sede de la embajada española ante la Santa Sede y ante la Orden de Malta, que se encuentra unos metros más abajo, frente a la Columna de la Inmaculada Concepción.

Retrocedimos unos pasos y continuamos por la Vía dei Condotti, la vía donde se concentran las tiendas de moda más famosas y de más alta gama de Roma.

Pasamos por el Palacio Borghese, donde se rodó la escena del balcón de la película Romeo y Julieta de 1968 y en cuya primera planta se sitúa otra Embajada española en Roma, la que ejerce en este caso la representación diplomática y consular española ante Italia y la República de San Marino.

Giramos a la izquierda, por la Vía de la Scrofa, y nos detuvimos en la Iglesia de San Luís de los Franceses (Chiesa di San Luigi dei Francesi). El interior de esta iglesia está compuesto de tres naves y de capillas laterales decoradas en gran medida en estilo barroco. La iglesia es conocida sobre todo por albergar en una de sus capillas, la Capilla Contarelli, un conjunto de pinturas sobre el evangelista San Mateo, realizadas por el maestro barroco Caravaggio en 1599 - 1600.

Seguimos por la Vía del Salvatore y llegamos a la Plaza Navona, que se levanta sobre el que fue el Stadium de Domiciano, construido en el año 85.

El elemento más destacado de la Plaza Navona son las tres grandes fuentes con ricas creaciones escultóricas que se levantan a lo largo de la misma. La más importante, es la Fuente de los Cuatro Ríos (Fontana dei Quattro Fiumi) situada en el centro y que data de época barroca; su construcción se realizó entre 1648 y 1651 y representa los cuatro grandes ríos del mundo conocidos por entonces, Nilo (África), Ganges (Asia), Danubio (Europa) y Río de la Plata (América). La fuente se encuentra coronada por el obelisco de Domiciano de 17,6 metros de altura, que este emperador mandó construir en Egipto. Las otras dos fuentes se encuentran en los extremos de la plaza: en la zona norte, la Fontana di Nettuno y, en el extremo sur, la Fontana del Moro.

En la Plaza Navona, también, visitamos la Iglesia de Santa Inés en la Agonía (Chiesa di Sant'Agnese in Agone). Es una magnífica iglesia barroca construida en el sitio donde se cree que la joven mártir fue martirizada. Destacan su arquitectura y sus obras maestras artísticas que representan la pureza y sacrificio de la joven, siendo un lugar de gran importancia espiritual y artística.

Salimos de la plaza por la Vía del Canestrari y caminando por el Corso del Rinascimento, llegamos a la Basílica de San Andrés del Valle. ¡¡Visita obligada!! En su interior, se pueden admirar numerosas obras maestras artísticas de diferentes épocas, desde el siglo XV, bien representado por la Tumba de Pío II, hasta el siglo XX con la Capilla de San Cayetano Thiene. La cúpula diseñada por Maderno es la tercera más alta de la ciudad, después de la de San Pedro en el Vaticano y la de los Santos Pedro y Pablo en el barrio del Eur.

Abandonamos la iglesia y caminando por la Vías del Teatro Valle, di Sant´Eustachio y de Salita de Crescenzi, alcanzamos la superanimada Plaza de la Rotonda, lugar donde se encuentra el Panteón, y cuyo centro está ocupado por la Fuente del Delfín y un obelisco egipcio que data de los tiempos de Ramsés II. La fachada del Panteón, rectangular, oculta una enorme cúpula con un diámetro mayor al de la Basílica de San Pedro. Está compuesta por 16 columnas de granito de 14 metros de altura, sobre las que se lee la inscripción "M. AGRIPPA. L. F. COS. TERTIVM. FECIT”, que significa "Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, lo construyó".

Por la Vía del Seminario, llegamos a otra preciosa obra de arte, la Iglesia de San Ignacio de Loyola. Construida a partir de 1626 es uno de los ejemplos más ilustres de la arquitectura barroca en el corazón de Roma. En su interior se encuentran tesoros artísticos del más alto valor cultural, como el fresco de la bóveda y el majestuoso lienzo de 17 metros que representa la perspectiva ilusoria de una cúpula, ambos del artista Andrea Pozzo. El monumento funerario del Papa Gregorio XV, en la capilla Ludovisi, y el altar dedicado a San Juan Berchmans también merecen una mención. Ambos se distinguen por un gran refinamiento.

Continuamos por las vías del Burro, de Pietra y delle Muratte, que nos condujeron hasta la Fontana de Trevi, una de las mayores fuentes monumentales del Barroco en Roma. La estatua del centro representa a la deidad griega Océano en un carro triunfal tirado por dos caballos, uno tranquilo y otro agitado, lo que indica la doble naturaleza del mar, retenidos por dos tritones. A ambos lados se encuentran la diosa de la Salud sosteniendo una copa de la que bebe una serpiente y la diosa de la Abundancia, con un cuerno lleno de frutos, símbolo de la riqueza.

Seguimos por las vías de San Vicenzo y della Dataria; cruzamos la Plaza del Quirinale y, a través de la Vía de la Consulta y la Vía dei Serpenti, alcanzamos el Coliseo y el Arco de Constantino, monumentos que visitaríamos el día siguiente, pero que de noche bien merecen una fotografía.

Subimos las escalinatas hasta la Vía del Fagutale, continuamos por esta unos metros, y giramos a la derecha por la Vía Cavour. Llegamos al punto desde donde iniciamos la ruta y aquí, también, la dimos por terminada.

Os dejamos algunas fotografías para animaros a realizar esta ruta.

Y recuerda: deja la zona como te gustaría encontrártela.

PUNTO DE ÉNFASIS

La valoración que cada persona hace de una ruta después de realizada la misma es muy subjetiva, dado que esta depende de muchos factores: edad, preparación física, preparación técnica, equipo requerido, características del terreno, condiciones climáticas, etc.; por tanto, es necesario que hagamos constar que lo descrito en este relato y los parámetros que en él figuran (tiempo, distancia, grado de dificultad, tracks para GPS y waypoints) son meramente informativos / orientativos y, por ello, queda bajo la responsabilidad de quien quiera realizarla tomar las medidas oportunas.

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Ruta Urbs Roma.

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Statistics

Distance
19.21 Km
Ascent
324 m
Descent
324 m

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