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Descubrí esta ruta a través de Pedro J. Castro.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/por-las-sendas-de-los-mineros-de-la-sierra-de-lujar-orgiva-25516255
Hay varias alternativas para hacer rutas, pero esta tiene una dificultad y dureza aceptable para la mayoría.
Respecto al track de pjcastro, hemos hecho algunas modificaciones:
- Desvío opcional a una bocamina en el camino de la Loma, sin gran interés, pero permite un descanso activo al poder llanear por un buen sendero unos metros, haciendo más llevadera la cuesta.
- Desvío por la pista principal de la mina de Lújar, totalmente recomendable al poder ver varias bocaminas, un lavadero de mineral, cargadero... Posiblemente no se pueda hacer en los días laborables, porque se ve que pasan muchos camiones.
- En la curva de casi 360 grados optamos por hacer otro desvío por un vasar, que permite hacer variantes de rutas con menos participantes. El atractivo, además del precioso vasar, es una formación geológica formada por calizas, brechas cementadas y travertinos muy llamativos.
- Se puede continuar por la pista hasta la plataforma superior en que hay dos grandes minas: san José y san Luis en el cerro Lumbreras. Se entiende que las indicaciones de prohibición está referidas a la entrada dentro de las bocaminas, pero no a transitar por la pista. En cualquier caso, habrá que valorar el riesgo producido por el tránsito de vehículos, sobre todo camiones.
- Hay un tramo desde el barranco de Castillejos hasta el sendero de los rojos que tiene dos puntos negros, que para algunos puede ser un atractivo, pero no para la mayoría: el destrepe y el posterior paso de la viga/s. Lo hemos evitado subiendo por el sendero superior que pasa por las ruinas de la casa forestal del Royo. Totalmente aconsejable.
- Al disponer de dos vehículos como mínimo, hemos evitado el tramo de carretera entre el inicio en el barrancos de los Castillejos y el final en la cruz de Tablones. Con algo de tráfico y pasos sin arcén es peligroso
ATENCIÓN: GRAN PARTE DE LA RUTA ES UN COTO PRIVADO DE CAZA.
Habrá que tener cuidado o mejor evitarlo en los periodos hábiles de caza desde octubre hasta febrero para la caza mayor.
DESCRIPCIÓN Y DOCUMENTACIÓN
La sierra de Lújar siempre está delante de nuestros ojos en cualquier ruta por la vertiente sur de la Sierra Nevada. Hoy hemos tenido la oportunidad de ver desde el punto de vista opuesto pudiendo observar tanto Sierra Nevada, como la Alpujarra y el valle del Guadalfeo.
Desde el punto medioambiental no tiene ninguna figura de protección como los parques naturales. Ha sido muy castigada por la actividad humana que necesitaba árboles y cobertura vegetal para hacer vigas y combustible para las minas desde poco antes del imperio romano. Para colmo, ha sufrido muchos incendios. Aún así, además de una cubierta vegetal en que predominan el romero, matagallos y plantas con duras espinas, tiene grandes bosques de pino, encinas y coscojas…
Por eso lo que más llama la atención de esta ruta es la explotación minera desde los helenos, fenicios y sobre todo el imperio romano en la antigüedad hasta hace poco, aunque aún se conservan algunas minas en funcionamiento desde el 2010, concretamente la sociedad Minera de Órgiva S.L. con la concesión de Explotación “Lújar nº 30411”.
Llama la atención la gran cantidad de bocaminas más de cincuenta, así como la cantidad y calidad de buenos senderos (de los mineros, de los rojos, de los locos) para acceder a ellas, que fueron abandonados en parte con la construcción del carril principal en los años setenta del siglo XX, que a su vez permitió clausurar el transporte por cable que tantos quebraderos de cabeza había ocasionado con sus constantes averías (aún quedan restos de este medio de transporte).
En los últimos años se extrae prioritariamente la fluorita y en otros tiempos plomo y en mucha menor cantidad plata y cobre.
La gran cantidad de mineralizaciones viene condicionada por la historia geológica enmarcada al estar ubicada en las zonas internas de las cordillera Bética, concretamente en el complejo Alpujárride en la unidad Lújar-Gádor.
Toda la sierra de Lújar es un domo (especie de montaña en forma de cúpula) formada por rocas carbonatadas (calizas, calizas dolomitizadas y dolomías) a partir de sedimentos marinos originados en el Triásico medio-superior (240 a 205 millones de años).
Recientemente en términos geológicos, en el Oligoceno (hace unos 34 millones de años), se produjo una colisión entre las Placas ibérica y mesomediterránea, que dio lugar a hundimiento rápido brutal de los sedimentos marinos, que al encontrarse fuertemente presionados y calentados por la cercanía de la corteza terrestre, fueron atravesados por minerales procedentes del magma.
Poco tiempo después, en el Mioceno inferior (entre 21,2 a 20,4 millones de años) se produjo un ascenso de las rocas y enfriamiento rápido, seguido a su vez de un corrimiento del manto de Lújar apareciendo pliegues verticales de amplio radio y fallas normales de moderado y alto ángulo.
Hace unos 10 millones de años la sierra consiguió la altura actual, empezando un proceso de erosión, que aún continúa.
En el Pleistoceno (hace dos millones hasta unos cientos de años) aparecen los travertinos de Vélez de Benaudalla y brechas cementadas por todas partes, especialmente en Los Tablones de Órgiva.
GEOLOGÍA
La Sierra de Lújar se encuentra enclavada en las Zonas Internas de la Cordillera Bética y por tanto pertenece al Sistema Penibético. Las Zonas Internas agrupan a los materiales que forman el núcleo de la cordillera y por tanto sus rocas son las que han padecido una mayor deformación y metamorfismo durante la formación de la cadena montañosa. Incluyen a las rocas visibles más antiguas en la Cordillera Bética.
Esta sierra tiene materiales de dos clases:
- Tramo inferior o “metapelítico”: formado por rocas silíceas, en las que destaca la foliación o esquistosidad, dándoles un aspecto pizarroso. Las rocas más abundantes son las filitas, esquistos y cuarcitas. Estos materiales son el producto de la transformación metamórfica (mediante el calor y la presión) de rocas sedimentarias, probablemente de medios fluviales: arenas, limos y gravas. Las filitas son las que afloran en mayor extensión y en las Alpujarras y Contraviesa, son conocidas popularmente como “launa” y han tenido y tienen una gran importancia en el aislamiento e impermeabilización de los techos de las construcciones tradicionales de la zona. Aunque no existen dataciones a partir de fósiles, por su posición dentro de la sucesión de rocas se les atribuye una edad Permo-Triásico inferior. Los esquistos y cuarcitas situadas por debajo de las filitas se les supone una edad mayor y por tanto de edad Paleozóica indefinida.
- Tramo superior o “carbonatado”: formado por rocas ricas en carbonatos como la calcita y la dolomita. Las rocas más frecuentes son las calizas y dolomías más o menos marmorizadas (proceso por el que los carbonatos recristalizan, aumentando de tamaño y dando un aspecto granulado a la roca). Estas rocas fueron inicialmente sedimentos depositados en fondos marinos a escasa profundidad y por tanto no muy alejados de la línea de costa. A pesar de que la inmensa mayoría de rocas han perdido sus texturas y estructuras sedimentarias (por efecto de la recristalización interna), existen pequeños enclaves que han permitido la identificación de algunos fósiles (especialmente interesante e importante es la serie estratigráfica de la Sierra de la Joya, muy próxima a Sierra de Lújar, en la que se han descrito e identificado estructuras arrecifales). Por ello se ha podido determinar la edad del tramo o “paquete” carbonatado de las Unidades alpujárrides, que es: Triásico medio-superior (240 a 205 millones de años).
MATERIALES DE LA ZONA DE ESTA RUTA
En este recorrido, nos adentramos en un paisaje dominado por rocas que se formaron en el Triásico Superior, una era geológica que comenzó hace aproximadamente 237 millones de años.
Las protagonistas de esta ruta son las calizas y dolomías. Estas rocas carbonatadas, que a menudo albergan fósiles marinos, se formaron en antiguos mares cálidos y poco profundos. De vez en cuando, el paisaje nos sorprende con intercalaciones de otros tipos de rocas. Podremos encontrar margocalizas, que son una mezcla de caliza y arcilla; yeso, un mineral blando que a menudo indica evaporación de aguas; rocas verdes, que son rocas ígneas o metamórficas con minerales de color verdoso; y arcillas, sedimentos muy finos.
Lo más fascinante para la historia económica de la zona son las mineralizaciones de plomo y fluorita. Estas son las "vetas" que atrajeron la actividad minera a lo largo de los siglos, dejando su huella en el paisaje y en la vida de sus habitantes.
Tablones:
Si nos acercamos al núcleo poblacional de Tablones, descubrimos que no se asienta directamente sobre estas rocas del Triásico. En su lugar, se encuentra sobre depósitos mucho más recientes (Cuaternario). Hablamos de aluviones cementados, que son acumulaciones de sedimentos arrastrados por el agua (ríos, torrentes) que con el tiempo se han compactado y endurecido. También encontramos conglomerados de ladera cementados con costras calizas, que son acumulaciones de rocas más grandes y redondeadas (cantos rodados) que se han desprendido de las laderas y que, al igual que los aluviones, han sido cementadas por carbonato cálcico, formando una especie de "cemento" natural.
GEORRECURSO INVENTARIADO. JUNTA DE ANDALUCÍA
Minas de plomo, plata y fluorita de la Sierra de Lújar
Historia de la Minería en la Sierra de Lújar
Los procesos mineros en la Sierra de Lújar se pueden dividir en tres etapas importantes.
La primera etapa parece remontarse a la época romana. En aquel entonces, ya se explotaban niveles ricos en plomo y, según los indicios, existieron pequeñas fundiciones en la zona.
La segunda etapa se desarrolló de forma paralela a la minería en la Sierra de Gádor, abarcando desde finales del siglo XVIII hasta 1870, con su máximo apogeo durante el primer tercio del siglo XIX.
La tercera etapa comenzó a mediados del siglo XX y concluyó en 1990, con el cese de las operaciones en el Lavadero de Tablones. A diferencia de la Sierra de Gádor, donde los trabajos se concentraron en el lavado de antiguas escombreras, en la Sierra de Lújar, tras una intensa investigación, se pasó a una gran minería de interior. Esta se caracterizó por la explotación de horizontes mineralizados en fluorita y plomo mediante el método de cámaras y pilares, y su posterior lavado por flotación en el lavadero construido a tal efecto en los Tablones, un anejo de Órgiva.
Modelos de Explotación y Beneficio del Mineral
La explotación minera en la Sierra de Lújar, al igual que en Gádor, siguió el modelo agrario de la época, siendo muy comunes los arrendamientos y el "partido". Este último consistía en la cesión de la explotación a cambio de una cantidad de mineral obtenido.
Paralelamente al desarrollo de las explotaciones, surgieron los primeros establecimientos de beneficio del mineral. En aquel entonces, la prohibición estatal de exportar mineral en bruto seguía vigente, lo que impulsó la necesidad de procesarlo localmente.
Los hornos del país, conocidos como "boliches" o "candongas", se construían con launas, lajas y adobes, y utilizaban espartos y retamas como combustible. Estos establecimientos se extendieron por toda la sierra, pero su rendimiento no superaba el 50%.
Cuando los criaderos comenzaron a mermar, se introdujeron los hornos de cuba. Estos eran capaces de refundir las escorias de los "boliches" y alcanzaban una recuperación de hasta el 80%. Para su funcionamiento, utilizaban combustibles vegetales y grandes fuelles. Estos centros de mayor tamaño se establecieron principalmente en la costa, en lugares como Adra y Almería.
Un hito importante fue la instalación en Adra en 1822 de la Fundición de San Andrés. Esta fundición ya utilizaba baterías de hornos reverberos ingleses y máquinas de vapor en lugar de los tradicionales fuelles.
EVOLUCIÓN CRONOLÓGICA DE LOS MATERIALES
- Permo-Triásico inferior (antes de 240 millones de años): sedimentación de arcillas y arenas, Posteriormente sufrirían una transformación metamórfica (mediante el calor y la presión) dando lugar a metapilitas: esquistos y cuarcitas y por encima las filitas
- Triásico medio-superior (240 a 205 millones de años). Sedimentos marinos calcáreos que darían lugar a calizas y dolomías más o menos marmorizadas
- Oligoceno (hace unos 34 millones de años): colisión entre las Placas ibérica y mesomediterránea ocasionando una enterramiento de los sedimentos y apilamiento de los complejos de las Zonas Internas: Nevado-Filábride, encima el Alpujarride y en la parte superior el Malaguide.
- Oligoceno terminal (hace 25 millones de años). Una nueva colisión entre las Placas tectónicas da lugar al proceso contrario, es decir, elevación de las rocas enterradas en unos años antes. La descompresión al elvarse produce la foliación o esquistosidad de algunas rocas de una forma extremadamente rápida y llevó a las rocas alpujárrides a la superficie terrestre.
- Mioceno inferior (21,2 a 20,4 millones de años). Continúa el ascenso de las rocas y enfriamiento rápido, que comienzan a erosionarse.
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Mioceno medio (hace 16,4 a 14,8 millones de años). Desplazamiento (Despegue extensional de los Filabres) hacia el Suroeste.
- Inicios del Mioceno superior (10 millones de años): despegue extensional, colapso (caída) gravitacional del apilamiento de los complejos y sus unidades, acomodación de los complejos y unidades, que provoca la aparición de pliegues verticales de amplio radio y fallas normales de moderado y alto ángulo.
- Falla de bajo ángulo o accidente de Mecina. Esta falla forma parte de lo que actualmente se define como Despegue Extensional de los Filabres. Es el límite entre los Complejos Nevado-Filábride y Alpujárride.
- Pleistoceno (2 millones hasta unos cientos de años): travertinos y brechas cementadas.
Información "copiada" de esta publicación muy recomendable.
http://www.granadanatural.com/blog.php?codigo_blog_articulo=81